ACIDO Y AMARGO ENAMORAMIENTO
Nunca lo imagine así ¡pero así fue! hace unos días estaba con ella tan contento y alucinado y hoy soy el más miserable e infeliz ser de este planeta y ¿Por qué? Ella esta muerta y así empieza la triste y polémica historia.
Mi nombre es Bruno, tengo 16 años y voy al colegio todos los días... bla, bla, bla, un adolescente normal. Un día por la mañana iba caminando por un pequeño parque cerca de mi casa, ahí la vi, una señal divina o tal vez pura coincidencia pero ojala nunca hubiera pasado porque me enloquecí al verla, en una tienda de música cerca de ahí, caminando me di cuenta que se dirigía al mismo lugar que yo y cuando llegué a la escuela ¡wow! Asistía a la misma preparatoria que yo y me puse muy nervioso al saberlo, me detuve a contemplarla y vi sus ojos marrones, tan brillantes, su cabello quebrado y castaño, su nariz tan perfecta y respingada y no quisiera publicar esto pero imagino que todos los chicos de mi edad se fijan en esto pero me distraje mucho en sus... y en sus.... Estaba hecha para mí y sentí que podría lograrlo.
Mi mejor amigo Roco y yo estábamos en mi casa jugando videojuegos y viendo algunas películas ya que se hizo costumbre que cada viernes lo hagamos, empecé diciéndole lo que vi esa mañana...
-Oye Bruno ¡hey! ¿En que diantres piensas?
-¡Ups! Perdón, perdón... es que estoy algo pasmado por una chica que vi hoy.
-¿En serio? ¿Y como es?
-No, no, espera a que la veas y entenderás porque estoy tan atontado.
-Está bien ¡Sigamos jugando!
-¿Sabes que? Ya es muy tarde ¿Te quedas a dormir?
-Si, si, esta bien...
Seguimos hablando de muchas cosas, como si me inyectaran morfina me quedé dormido muy, muy, muy profundamente dormido y soñé con ella, - No, no... ¡Cochinos! - Soñé que estaba en la calle caminando con ella, una avioneta se estrellaba con unos cables eléctricos que hacían corto circuito y despedía chispas ardiendo, ella se espantaba, me pedía que la protegiera, nos íbamos corriendo muy rápido y ¡pufff! Sonó el despertador de mi celular porque tenía que ir con Roco a una importante expedición por el bosque, en el rumbo hacia la carretera del pueblo de San Nívea.
Se nos hacia muy tarde e íbamos con unos amigos de hace años, uno se llamaba Ronny y su novia Clara con su amiga Raqueni. Roco ya tiene un permiso para conducir y hasta coche así que el viaje no tendría contratiempos.
-¡Ya llegamos! Dijo Roco y con mucha sorpresa, porque al final, resultó que irían mas personas de lo planeado
-¡Ya vamonos pelmazos! ya es muy tarde y no nos va a dar tiempo de hacerlo todo.
Pero realmente no se si dijeron eso ya que me explotaron los ojos al ver que ella estaba allí y yo tan fachoso y despeinado ¡Qué vergüenza! Pero era mi momento perfecto para conocerla o al menos saber como se llamaba.
Así que muy valiente me acerqué a platicar con ella...
-¡Hola!
-¡Hola! Je, je.
-Mmm... creo que ya te había visto antes...
-¿Si? ¿Cuándo?
-Ayer, caminando por el parque, pero olvídalo, y ¿Cómo te llamas?
-Galicia ¿Y tú?
-Bruno...
Empezamos a platicar y nos conocimos mejor, note que era muy tímida me dijo que le encantaba la música Rock y el heavy y que por nada del mundo podía comer cítricos, ya que era muy alérgica a ellos y yo realmente no soy muy listo y no se con precisión que eran los cítricos, tal vez, una especie de cacahuates o nueces, así que no le tome mucha importancia.
Todos teníamos hambre, sobre todo yo, que no había desayunado nada, así que regresamos a la base turística del bosque y nos dirigimos a un changarro de tacos rumbo al regreso.
Llegamos. Galicia inmediatamente pidió un par de tacos de carne y fue al baño a lavarse las manos, de inmediato llegó su pedido y como un detalle de educación me tomé la molestia de preparárselos con salsa cebolla y mucho limón, comimos y nos dirigimos a nuestras casas.
Al llegar la acompañe a su casa y no estaba su madrastra quien la recibiría allí cuando ella llegara, a mí me quedaban unas cuantas monedas y decidí invitarla a comer un helado en la paletería de la calle 1138.
Estábamos justo donde se encontraba el tipo que vendía los helados, no me causaba orgullo estar cerca de él, porque en la calle es muy popular por vender a los menores droga o como él le llama "sustancia" o "mercancía" pero los helados que vendía eran naturales y muy ricos.
Cuando estábamos apunto de pedir el helado, Galicia se encontró con una amiga que no veía hace mucho o al menos eso me dijo ella...
-Mmm... ¿De que lo quieres? Le pregunté.
Ella respondió -De lo que quieras menos de cítricos
Cuando ella me dijo eso, no podía pedirlo de nuez ya que era muy alérgica a ellas, así que igual que yo, lo pedí de naranja y limón. En el momento en el que se lo di la note muy confundida, como si hubiera hecho algo mal y muy tímida y forzada lo comió todo.
Pasaron los días, platicamos muchas cosas tomándonos un rico refresco de limón o limonadas frías y así me empecé a enamorar más de ella, pero eso se convirtió en un acido, amargo, desagradable y triste recuerdo que ¡ojalá! algún día pueda borrar de mi mente.
Siempre he querido superar algo tan horrendo, el dolor de mi estomago y el hedor de mis lagrimas recién lloradas que son sólo una pizca del castigo que el destino me eligió. Nunca me perdonare y disculpen todo este rollo pero así es el amor y más cuando la persona a la que amas la acabas de conocer.
Recuerdo el momento en que me lo dijeron, le estaba haciendo una carta porque en dos días era su cumpleaños yo quería que recibiera algo de mí; Me llamó Clara quien era una buena amiga de Galicia, y me dijo... murió.
Estaba muerta y se cree que debido a su alergia a los tales cítricos ¿Quién diablos muere de una alergia? Ella, dicen que debido a que se le hincharon los poros de la piel y las paredes gástricas lo que provocó que la tuvieran que operar. Su madrastra no tenía seguro, ni dinero, ni empleo, ¿Por qué alguien tan cruel le dio nueces?
No se quien fue el culpable, tal vez, ¿alguien muy cercano? o ¿ella misma?
Pero, hoy amanecí y ya no hable con ella.
Alan Antonio Vargas Iduñate (2º-A)
EDITORIAL.
Hola.
Volvimos, al fin y con un nuevo número de la litera-dura.
Este mes vamos a abordar el tema de la importancia de la comunicación. Les mandamos un saludo desde este espacio a todos los profesores y por supuesto les deseamos un ciclo escolar de excelencia a todos los estudiantes que forman y conforman este foro.
Tú hablas una lengua, en este caso el español, sin embargo, muchas veces te cuesta trabajo decir lo que quieres, lo que piensas o lo que sientes.
¿Por qué?
a) ¿No encuentras como expresarlo?
b) ¿Te equivocas continuamente cuando lo intentas?
c) ¿Tartamudeas?
d) ¿Se te enredan las palabras?
e) ¿No te entienden los demás?
f) ¿Te asaltan los nervios?
g) Te asaltan tantas ideas que por principio ¿no sabes cómo proyectarlas?
Cuando lees, tampoco captas con facilidad el mensaje escrito.
¿Por qué?
a) ¿Te aterra leer en voz alta?
b) ¿Temes no pronunciar bien ni dar la entonación adecuada?
c) ¿Se te confunden los vocablos?
d) ¿Te encierras en la lectura silenciosa para poder comprenderla?
e) ¿Sientes inseguridad?
f) ¿Se te dificulta a la vista?
Y que tal cuando tienes que escribir…
a) ¿Qué hacer?
b) ¿Qué decir?
c) ¿Cómo resolverlo?
d) ¿Dónde?
e) ¿Cuándo?
f) ¿Quién lo va a leer?
Y es evidente que tú mismo intuyes ¿El por qué? Y ¿El para qué? De la escritura.
En este espacio vamos a procurar guiarte y a crear un breve espacio de estrecha comunicación por que no existe una forma más competente de aprender a expresarte, sino, a través de un foro de expresión. Entonces, entre tu voz interior y la voz ajena se va a desarrollar completamente esta revista cultural. Cada ser humano tiene una capacidad de significación latente, sea lingüística en particular o semiótica en general; esto es, una aptitud dormida o adormecida para comunicarse y realizar cosas con las palabras. Despertémosla. Usémosla en todas sus funciones y en el mayor número de sus productos. Sólo así seremos más competentes en la realización de los diversos actos de habla y objetos-lenguaje que requiere la sociedad donde nos desenvolvemos como seres humanos.
Le tengo rabia al silencio
Por lo mucho que perdí
Que no se quede callado
Quien quiera ser feliz.
Atahualpa Yupanqui.
Atte. Andrés Galván.
Volvimos, al fin y con un nuevo número de la litera-dura.
Este mes vamos a abordar el tema de la importancia de la comunicación. Les mandamos un saludo desde este espacio a todos los profesores y por supuesto les deseamos un ciclo escolar de excelencia a todos los estudiantes que forman y conforman este foro.
Tú hablas una lengua, en este caso el español, sin embargo, muchas veces te cuesta trabajo decir lo que quieres, lo que piensas o lo que sientes.
¿Por qué?
a) ¿No encuentras como expresarlo?
b) ¿Te equivocas continuamente cuando lo intentas?
c) ¿Tartamudeas?
d) ¿Se te enredan las palabras?
e) ¿No te entienden los demás?
f) ¿Te asaltan los nervios?
g) Te asaltan tantas ideas que por principio ¿no sabes cómo proyectarlas?
Cuando lees, tampoco captas con facilidad el mensaje escrito.
¿Por qué?
a) ¿Te aterra leer en voz alta?
b) ¿Temes no pronunciar bien ni dar la entonación adecuada?
c) ¿Se te confunden los vocablos?
d) ¿Te encierras en la lectura silenciosa para poder comprenderla?
e) ¿Sientes inseguridad?
f) ¿Se te dificulta a la vista?
Y que tal cuando tienes que escribir…
a) ¿Qué hacer?
b) ¿Qué decir?
c) ¿Cómo resolverlo?
d) ¿Dónde?
e) ¿Cuándo?
f) ¿Quién lo va a leer?
Y es evidente que tú mismo intuyes ¿El por qué? Y ¿El para qué? De la escritura.
En este espacio vamos a procurar guiarte y a crear un breve espacio de estrecha comunicación por que no existe una forma más competente de aprender a expresarte, sino, a través de un foro de expresión. Entonces, entre tu voz interior y la voz ajena se va a desarrollar completamente esta revista cultural. Cada ser humano tiene una capacidad de significación latente, sea lingüística en particular o semiótica en general; esto es, una aptitud dormida o adormecida para comunicarse y realizar cosas con las palabras. Despertémosla. Usémosla en todas sus funciones y en el mayor número de sus productos. Sólo así seremos más competentes en la realización de los diversos actos de habla y objetos-lenguaje que requiere la sociedad donde nos desenvolvemos como seres humanos.
Le tengo rabia al silencio
Por lo mucho que perdí
Que no se quede callado
Quien quiera ser feliz.
Atahualpa Yupanqui.
Atte. Andrés Galván.
miércoles, 22 de abril de 2009
EXTRAÑA AVENTURA
Sofía era una niña rebelde, responsable y respetuosa a veces, ella vivía con su familia en una ciudad donde tenía muchos lujos, debido a que su papa tenía un buen trabajo y por lo tanto obtenía un buen sueldo, pero un día lo inevitable paso, al papa de Sofía lo despidieron de su trabajo, entonces se tuvieron que mudar a un pueblo que quedaba afuera de la ciudad y su papa decía que necesitaba relajarse, Sofía esperaba que la nueva casa fuera muy grande, bella, con jardines hermosos, cuando su papa se estacionó en la calle donde sería su nueva casa, esta, era tal cual, Sofía se la había imaginado, ella corrió hacia la casa cuando de repente su mama le grito:
-Sofía ven ayúdanos a acomodar las cosas, baja las maletas del carro.
Sofía quedó sorprendida ya que la casa que ella admiraba no era en donde ella iba a vivir, al contrario, ella iba a vivir en una casa pequeña, con un patio muy reducido y un poco vieja. Sofía estaba un poco molesta por lo que decidió salir a conocer el lugar donde iba a vivir.
Sofía iba tan distraída que de repente solo sintió algo que la golpeó, Sofía quedó inconciente, cuando despertó, mucha gente estaba a su alrededor, entre ellos una niña pidiéndole perdón su nombre era Eugenia.
Sofía se levantó sobresaltada, Eugenia se ofreció a llevarla a su casa ya que Sofía estaba un poco mareada. En el camino se empezaron a conocer, al parecer las dos tenían gustos parecidos, al llegar a la casa Sofía invitó a Eugenia a tomar un vaso de refresco, Eugenia lo aceptó ya que en este pueblo hacia mucho calor. Decidieron salir al pequeño jardín y observar una gran montaña que se veía desde su casa. Las dos se le quedaron viendo detenidamente y las dos dijeron al mismo tiempo:
-¿Por qué no vamos y la escalamos?
Al amanecer Eugenia fue a despertar a Sofía para ir a la montaña, llevaron agua y alimentos. Las dos iban muy entretenidas subiendo la montaña, cuando de repente Sofía cayó dentro de una especie de cueva subterránea, Eugenia al intentar salvarla cae junto con Sofía. Las dos se levantaron rápidamente y empezaron a explorar la cueva, al parecer, no había nada interesante ni tampoco una salida. Sólo había una pequeña entrada hacia otra cueva en donde apenas alcanzaban a entrar las dos, adentro había una pequeña laguna , las dos se mojaron la cara y se percataron que en el fondo de esa pequeña laguna había una caja dorada, Eugenia la sacó y cuando la abrió vio que habían pequeños diamantes las dos gritaron de alegría, pero esa alegría se convirtió en avaricia ya que Sofía quería quedarse con los diamantes con la excusa de que su papa se había quedado sin trabajo y ella quería de nuevo regresar a la ciudad, ya que extrañaba todos los lujos que su papa le daba, Eugenia decía que eso no era justo, que las dos los habían encontrado y que las dos merecían una parte justa; De repente, la cueva empezó a caerse y las dos salieron despavoridas. Al salir de la cueva las dos querían ver una vez más los diamantes que habían encontrado, las dos quedaron extrañadas, estos se habían convertido en carbón al salir de la cueva, sólo quedaban dos pequeños dijes de oro, los sacaron de la cajita y cada quien tomo uno y se lo puso en el cuello.
Al llegar a su casa sus padres las recibieron llorando de felicidad, primero, ellas se quedaron pensativas ya que en su reloj no habían pasado mas de dos horas. Pero al final, se quedaron atónitas, ya que sus padres les dijeron que las habían buscado por más de una semana y no habían encontrado rastros de ellas, Sofía miró a Eugenia. Y Eugenia trato de explicarles lo sucedido, lo que había pasado en la cueva que ellas habían encontrado, pero nadie les creyó ya que nadie la había visto nunca.
Eugenia y Sofía llevaron a sus padres a conocer la cueva, pero algo extraño pasó, la cueva no estaba allí. Sofía se arrepintió de lo que había hecho, por ser tan envidiosa, y cambio su forma de ser.
Sofía y Eugenia nunca supieron lo que en realidad había pasado sólo se quedaron con los dos dijes que habían encontrado, con la caja, y con el verdadero significado de la amistad.
Alejandra Noemí León Guerra. (2º-A)
Sofía era una niña rebelde, responsable y respetuosa a veces, ella vivía con su familia en una ciudad donde tenía muchos lujos, debido a que su papa tenía un buen trabajo y por lo tanto obtenía un buen sueldo, pero un día lo inevitable paso, al papa de Sofía lo despidieron de su trabajo, entonces se tuvieron que mudar a un pueblo que quedaba afuera de la ciudad y su papa decía que necesitaba relajarse, Sofía esperaba que la nueva casa fuera muy grande, bella, con jardines hermosos, cuando su papa se estacionó en la calle donde sería su nueva casa, esta, era tal cual, Sofía se la había imaginado, ella corrió hacia la casa cuando de repente su mama le grito:
-Sofía ven ayúdanos a acomodar las cosas, baja las maletas del carro.
Sofía quedó sorprendida ya que la casa que ella admiraba no era en donde ella iba a vivir, al contrario, ella iba a vivir en una casa pequeña, con un patio muy reducido y un poco vieja. Sofía estaba un poco molesta por lo que decidió salir a conocer el lugar donde iba a vivir.
Sofía iba tan distraída que de repente solo sintió algo que la golpeó, Sofía quedó inconciente, cuando despertó, mucha gente estaba a su alrededor, entre ellos una niña pidiéndole perdón su nombre era Eugenia.
Sofía se levantó sobresaltada, Eugenia se ofreció a llevarla a su casa ya que Sofía estaba un poco mareada. En el camino se empezaron a conocer, al parecer las dos tenían gustos parecidos, al llegar a la casa Sofía invitó a Eugenia a tomar un vaso de refresco, Eugenia lo aceptó ya que en este pueblo hacia mucho calor. Decidieron salir al pequeño jardín y observar una gran montaña que se veía desde su casa. Las dos se le quedaron viendo detenidamente y las dos dijeron al mismo tiempo:
-¿Por qué no vamos y la escalamos?
Al amanecer Eugenia fue a despertar a Sofía para ir a la montaña, llevaron agua y alimentos. Las dos iban muy entretenidas subiendo la montaña, cuando de repente Sofía cayó dentro de una especie de cueva subterránea, Eugenia al intentar salvarla cae junto con Sofía. Las dos se levantaron rápidamente y empezaron a explorar la cueva, al parecer, no había nada interesante ni tampoco una salida. Sólo había una pequeña entrada hacia otra cueva en donde apenas alcanzaban a entrar las dos, adentro había una pequeña laguna , las dos se mojaron la cara y se percataron que en el fondo de esa pequeña laguna había una caja dorada, Eugenia la sacó y cuando la abrió vio que habían pequeños diamantes las dos gritaron de alegría, pero esa alegría se convirtió en avaricia ya que Sofía quería quedarse con los diamantes con la excusa de que su papa se había quedado sin trabajo y ella quería de nuevo regresar a la ciudad, ya que extrañaba todos los lujos que su papa le daba, Eugenia decía que eso no era justo, que las dos los habían encontrado y que las dos merecían una parte justa; De repente, la cueva empezó a caerse y las dos salieron despavoridas. Al salir de la cueva las dos querían ver una vez más los diamantes que habían encontrado, las dos quedaron extrañadas, estos se habían convertido en carbón al salir de la cueva, sólo quedaban dos pequeños dijes de oro, los sacaron de la cajita y cada quien tomo uno y se lo puso en el cuello.
Al llegar a su casa sus padres las recibieron llorando de felicidad, primero, ellas se quedaron pensativas ya que en su reloj no habían pasado mas de dos horas. Pero al final, se quedaron atónitas, ya que sus padres les dijeron que las habían buscado por más de una semana y no habían encontrado rastros de ellas, Sofía miró a Eugenia. Y Eugenia trato de explicarles lo sucedido, lo que había pasado en la cueva que ellas habían encontrado, pero nadie les creyó ya que nadie la había visto nunca.
Eugenia y Sofía llevaron a sus padres a conocer la cueva, pero algo extraño pasó, la cueva no estaba allí. Sofía se arrepintió de lo que había hecho, por ser tan envidiosa, y cambio su forma de ser.
Sofía y Eugenia nunca supieron lo que en realidad había pasado sólo se quedaron con los dos dijes que habían encontrado, con la caja, y con el verdadero significado de la amistad.
Alejandra Noemí León Guerra. (2º-A)
CUESTIÓN MATEMÁTICA.
En algún reino muy lejano vivía una doncella que tenía muchos castillos, mayordomos y animales. Ella no era tan feliz como parecía porque no encontraba un príncipe adecuado para su gusto.
Un día hizo un concurso para poder escoger a su príncipe querido pero a sus padres no les gustaba que hiciera ese tipo de cosas pues era como si se ella no se valorara, como si se sintiera muy fea, aunque para sus padres era muy bella. De cualquier forma ella hizo el concurso sin importarle lo que dijeran sus padres.
Al castillo llegaron príncipes desde reinos muy lejanos: De New York, Canadá y otros reinos llegaron unos setecientos príncipes pero solamente se quedaron diez; a cinco los mandaron a enfrentarse a un dragón y a los otros cinco los mandaron con el temible “Juan sin miedo”. Tres murieron, dos quedaron vivos. Uno murió de frío y los tres restantes murieron sin saberse las causas.
El único que sobrevivió fue Charly, el cual, se casó con la princesa y vivieron muy felices para siempre.
Charly se dio cuenta que la cuenta de los pretendientes no salía pero eso jamás lo supo alguien, obviamente no se lo dijo a nadie, no le convenía.
José Diego Claudio Martínez. (2º-A)
En algún reino muy lejano vivía una doncella que tenía muchos castillos, mayordomos y animales. Ella no era tan feliz como parecía porque no encontraba un príncipe adecuado para su gusto.
Un día hizo un concurso para poder escoger a su príncipe querido pero a sus padres no les gustaba que hiciera ese tipo de cosas pues era como si se ella no se valorara, como si se sintiera muy fea, aunque para sus padres era muy bella. De cualquier forma ella hizo el concurso sin importarle lo que dijeran sus padres.
Al castillo llegaron príncipes desde reinos muy lejanos: De New York, Canadá y otros reinos llegaron unos setecientos príncipes pero solamente se quedaron diez; a cinco los mandaron a enfrentarse a un dragón y a los otros cinco los mandaron con el temible “Juan sin miedo”. Tres murieron, dos quedaron vivos. Uno murió de frío y los tres restantes murieron sin saberse las causas.
El único que sobrevivió fue Charly, el cual, se casó con la princesa y vivieron muy felices para siempre.
Charly se dio cuenta que la cuenta de los pretendientes no salía pero eso jamás lo supo alguien, obviamente no se lo dijo a nadie, no le convenía.
José Diego Claudio Martínez. (2º-A)
EL RECUERDO DEL VIENTO.
Fue hace muchos años, más del que el tiempo jamás pudiera contar, en un lugar donde los humanos no conocían la palabra imposible, donde los años son tan largos como la misma eternidad, y tan breves a su vez como los segundos, que un milagro casi imposible de repetir o describir, sucedió, una mujer de rasgos rusos, con el cabello castaño, la piel blanca, y de estatura media, iba caminando por un lago congelado, no era cualquier lago, era un lago mágico, se llamaba “Fenhir”, tenía algo curioso, porque al descongelarse el agua del mismo, casi inmediatamente adquiría dones curativos, y era capaz de sanar cualquier enfermedad, se decía que ella, la mujer, también tenía poderes mágicos, era llamada “La chica de la nieve”, pues siempre estaba afuera, en medio de la nada, lejos de cualquier comunidad humana, a ella le gustaba estar en contacto con la nieve, el agua, los árboles y los animales, de hecho, era considerada un ser mítico por la gente local.
Un día, la joven pasaba por la orilla de un río cuando a lo lejos, a unos 100 metros aproximadamente, vio algo entre el hielo, era un tipo de prenda, cuando se acercó para ver con más detalle el extraño objeto, detectó que se trataba de un bebé, rápidamente lo cargó en brazos, vio que se encontraba en muy mal estado, así se lo llevó, y se encaminó en busca de personas, cuando al fin las encontró, estas se encontraban en un castillo, un inmenso castillo, en el cual, gobernaba el emperador Messo, de hecho era un mago, el más poderoso que te puedas imaginar, poseía varias habilidades, entre ellas las más notorias e impresionantes eran la habilidad para transformarse en cualquier cosa que se le viniera a la mente, ya fuera animal, planta, o incluso un objeto inanimado, no sólo eso, también podía introducirse en verdaderos objetos inanimados y hacer que cobraran vida, podía teletransportarse, leer los pensamientos de las demás personas, tomar y deformar objetos con su mente, entre otras cosas, además poseía una gran cantidad de conocimientos, y poseía más de 400 años de estancia en la tierra desde su nacimiento, pero su cuerpo era el de una persona de 50 años.
Cuando la gitana entró al castillo, los guardias la detuvieron, ella suplicó para que la dejaran pasar, les explicó que se había encontrado a un niño abandonado, y que necesitaba atención; Messo al ver la desesperación de la mujer, se le acercó, les ordenó a los guardias que la dejaran, y luego le dijo a ella: -Si el niño que llevas ahí fue abandonado, es porque seguramente quienes fueron responsables de su llegada al mundo, no pudieron seguir ayudándolo, pero si éste niño está aquí en este lugar, es porque en el destino estaba escrito que en éste lugar alguien se haga cargo de él. - después llamó a todas las mujeres del castillo y preguntó por su estado económico, las consultó para ver si alguna podía hacerse cargo de el niño. Todas se negaron, utilizando la justificación de que no tenían para mantenerse ellas, mucho menos a un niño pequeño, Messo, frustrado, dijo: - entonces si nadie se quiere hacer cargo de este niño, el niño pertenecerá a éste castillo, y todos los que están aquí presentes son parte del castillo, incluyéndote a ti, buena mujer. - La gitana conmovida, se ofreció a ser quien se haría cargo de que el niño tuviera un buen desarrollo; por último, el rey Messo preguntó a todos que nombre querían que se le diera al niño, y cuando al fin se decidieron, lo llamaron Rousseau.
Así quedó dicho, pasaron 9 años y Rousseau ya era todo un muchacho, la gitana, como lo prometió, se estaba haciendo cargo del niño, aunque todos los demás ayudaran con algo en su mantenimiento, y el emperador Messo ya se había encariñado mucho con el muchacho, le gustaba interactuar con él, ya fuera leyendo algún libro con él, de los que tenía en su extensa colección, o jugando algún juego de mesa, ajedrez, bakamon, paisho, damas chinas o inglesas, pero sobre todo el ajedrez, a Rousseau le encantaba jugar ajedrez, y como siempre jugaban, con los años se volvió todo un maestro, nadie en el castillo lo podía superar, en fin, todos en general sobre el castillo habían adquirido afecto hacia el niño. Un día Messo llegó y le dijo que si le podía responder unas preguntas, porque él le iba a transferir todas sus habilidades, todos sus poderes mágicos, y no sólo eso, con ayuda de una antigua técnica llamada “translatio” le podía transferir todos sus conocimientos, cada dato que estaba almacenado en su cerebro iba a ser transferido al del muchacho sólo con tocarlo. Cuando Messo comenzó a hacerle las preguntas a Rousseau, éste se puso nervioso, pues creyó que le preguntaría algo muy difícil que seguramente no iba a entender, pero a la hora de los hechos, resultó ser algo muy diferente: primero le preguntó: - ¿Cuál es el animal que al principio camina con 4 patas, luego con 2, y al final con 3? - Rousseau rápidamente respondió: - pues es el homo sapiens, que al nacer gatea y utiliza sus manos y pies, luego, al alcanzar la edad suficiente, logra caminar sólo con sus piernas y al final, cuando alcanza la vejez y con ayuda de un bastón, camina con sus 2 piernas y con una mano. - Messo sólo sonrió, luego le dijo: - bien, ahora dime ¿Por qué los peces no caminan y los caballos no nadan? - Rousseau respondió: - porque cada ser vivo en la tierra está especialmente hecho para un determinado lugar y por eso al nacer ya vienen capacitados con todas las herramientas necesarias para sobrevivir. - Messo se rió un poco y le dijo: - así es hijo mío, muy bien. Y después de lo anterior, cumplió con su promesa y dotó a Rousseau con todas sus habilidades. Desde ese día Rousseau maduró mucho, su forma de pensar ya era más concreta, más sin embargo, por el hecho de ser un niño, poseía una imaginación enorme e impresionante, pero no era feliz, notaba algo en el rostro de su mentor, en él veía nostalgia, sufrimiento y dolor, y es que fuera de su reino, en los límites del lago, una guerra amenazaba con destruirlo todo y aunque en el castillo todo era paz y ellos no estaban del lado de nadie, se temía que la guerra se extendiera hasta su territorio.
Y en efecto, en pocos meses la guerra ya se estaba ejecutando en medio del territorio de Messo, él para defenderse envió a sus más confiables guerreros a la cruel batalla, sólo para alejar a los atacantes, que aunque no estaban contra Messo, si estaban destruyendo todo.
A los pocos días, ya todos los soldados habían caído, y Messo al entrar en desesperación ordenó a la gitana que se llevara a Rousseau lejos, en los límites de su territorio, en el mundo de los humanos comunes, pero no sin antes bloquear todos los pensamientos de Rousseau, y hacer rejuvenecer su cuerpo al de un bebé recién nacido.
Con todo el dolor del mundo, Messo y la chica de la nieve se llevaron a Rousseau lejos, cerca de una humilde familia, compuesta por madre, abuelo y una pequeña niña que rápidamente lo escuchó llorar y se lo llevaron; Messo, escondido entre unos árboles, al ver los rostros de la humilde familia se sintió aliviado, luego se fue con la joven que lo acompañó, a tratar de solucionar los problemas de su propio hogar, después de unos años, la guerra terminó, pero Messo sabía que ya no podía recuperar a Rousseau, sabía que estaba en buenas manos y que si intentaba regresarlo a su antiguo hogar, no lo reconocería y que no iría con él, todos los recuerdos de su antigua vida se habían esfumado, se quedaron, en el viento...
Juan Eduardo Avendaño Vega (2º-A)
Fue hace muchos años, más del que el tiempo jamás pudiera contar, en un lugar donde los humanos no conocían la palabra imposible, donde los años son tan largos como la misma eternidad, y tan breves a su vez como los segundos, que un milagro casi imposible de repetir o describir, sucedió, una mujer de rasgos rusos, con el cabello castaño, la piel blanca, y de estatura media, iba caminando por un lago congelado, no era cualquier lago, era un lago mágico, se llamaba “Fenhir”, tenía algo curioso, porque al descongelarse el agua del mismo, casi inmediatamente adquiría dones curativos, y era capaz de sanar cualquier enfermedad, se decía que ella, la mujer, también tenía poderes mágicos, era llamada “La chica de la nieve”, pues siempre estaba afuera, en medio de la nada, lejos de cualquier comunidad humana, a ella le gustaba estar en contacto con la nieve, el agua, los árboles y los animales, de hecho, era considerada un ser mítico por la gente local.
Un día, la joven pasaba por la orilla de un río cuando a lo lejos, a unos 100 metros aproximadamente, vio algo entre el hielo, era un tipo de prenda, cuando se acercó para ver con más detalle el extraño objeto, detectó que se trataba de un bebé, rápidamente lo cargó en brazos, vio que se encontraba en muy mal estado, así se lo llevó, y se encaminó en busca de personas, cuando al fin las encontró, estas se encontraban en un castillo, un inmenso castillo, en el cual, gobernaba el emperador Messo, de hecho era un mago, el más poderoso que te puedas imaginar, poseía varias habilidades, entre ellas las más notorias e impresionantes eran la habilidad para transformarse en cualquier cosa que se le viniera a la mente, ya fuera animal, planta, o incluso un objeto inanimado, no sólo eso, también podía introducirse en verdaderos objetos inanimados y hacer que cobraran vida, podía teletransportarse, leer los pensamientos de las demás personas, tomar y deformar objetos con su mente, entre otras cosas, además poseía una gran cantidad de conocimientos, y poseía más de 400 años de estancia en la tierra desde su nacimiento, pero su cuerpo era el de una persona de 50 años.
Cuando la gitana entró al castillo, los guardias la detuvieron, ella suplicó para que la dejaran pasar, les explicó que se había encontrado a un niño abandonado, y que necesitaba atención; Messo al ver la desesperación de la mujer, se le acercó, les ordenó a los guardias que la dejaran, y luego le dijo a ella: -Si el niño que llevas ahí fue abandonado, es porque seguramente quienes fueron responsables de su llegada al mundo, no pudieron seguir ayudándolo, pero si éste niño está aquí en este lugar, es porque en el destino estaba escrito que en éste lugar alguien se haga cargo de él. - después llamó a todas las mujeres del castillo y preguntó por su estado económico, las consultó para ver si alguna podía hacerse cargo de el niño. Todas se negaron, utilizando la justificación de que no tenían para mantenerse ellas, mucho menos a un niño pequeño, Messo, frustrado, dijo: - entonces si nadie se quiere hacer cargo de este niño, el niño pertenecerá a éste castillo, y todos los que están aquí presentes son parte del castillo, incluyéndote a ti, buena mujer. - La gitana conmovida, se ofreció a ser quien se haría cargo de que el niño tuviera un buen desarrollo; por último, el rey Messo preguntó a todos que nombre querían que se le diera al niño, y cuando al fin se decidieron, lo llamaron Rousseau.
Así quedó dicho, pasaron 9 años y Rousseau ya era todo un muchacho, la gitana, como lo prometió, se estaba haciendo cargo del niño, aunque todos los demás ayudaran con algo en su mantenimiento, y el emperador Messo ya se había encariñado mucho con el muchacho, le gustaba interactuar con él, ya fuera leyendo algún libro con él, de los que tenía en su extensa colección, o jugando algún juego de mesa, ajedrez, bakamon, paisho, damas chinas o inglesas, pero sobre todo el ajedrez, a Rousseau le encantaba jugar ajedrez, y como siempre jugaban, con los años se volvió todo un maestro, nadie en el castillo lo podía superar, en fin, todos en general sobre el castillo habían adquirido afecto hacia el niño. Un día Messo llegó y le dijo que si le podía responder unas preguntas, porque él le iba a transferir todas sus habilidades, todos sus poderes mágicos, y no sólo eso, con ayuda de una antigua técnica llamada “translatio” le podía transferir todos sus conocimientos, cada dato que estaba almacenado en su cerebro iba a ser transferido al del muchacho sólo con tocarlo. Cuando Messo comenzó a hacerle las preguntas a Rousseau, éste se puso nervioso, pues creyó que le preguntaría algo muy difícil que seguramente no iba a entender, pero a la hora de los hechos, resultó ser algo muy diferente: primero le preguntó: - ¿Cuál es el animal que al principio camina con 4 patas, luego con 2, y al final con 3? - Rousseau rápidamente respondió: - pues es el homo sapiens, que al nacer gatea y utiliza sus manos y pies, luego, al alcanzar la edad suficiente, logra caminar sólo con sus piernas y al final, cuando alcanza la vejez y con ayuda de un bastón, camina con sus 2 piernas y con una mano. - Messo sólo sonrió, luego le dijo: - bien, ahora dime ¿Por qué los peces no caminan y los caballos no nadan? - Rousseau respondió: - porque cada ser vivo en la tierra está especialmente hecho para un determinado lugar y por eso al nacer ya vienen capacitados con todas las herramientas necesarias para sobrevivir. - Messo se rió un poco y le dijo: - así es hijo mío, muy bien. Y después de lo anterior, cumplió con su promesa y dotó a Rousseau con todas sus habilidades. Desde ese día Rousseau maduró mucho, su forma de pensar ya era más concreta, más sin embargo, por el hecho de ser un niño, poseía una imaginación enorme e impresionante, pero no era feliz, notaba algo en el rostro de su mentor, en él veía nostalgia, sufrimiento y dolor, y es que fuera de su reino, en los límites del lago, una guerra amenazaba con destruirlo todo y aunque en el castillo todo era paz y ellos no estaban del lado de nadie, se temía que la guerra se extendiera hasta su territorio.
Y en efecto, en pocos meses la guerra ya se estaba ejecutando en medio del territorio de Messo, él para defenderse envió a sus más confiables guerreros a la cruel batalla, sólo para alejar a los atacantes, que aunque no estaban contra Messo, si estaban destruyendo todo.
A los pocos días, ya todos los soldados habían caído, y Messo al entrar en desesperación ordenó a la gitana que se llevara a Rousseau lejos, en los límites de su territorio, en el mundo de los humanos comunes, pero no sin antes bloquear todos los pensamientos de Rousseau, y hacer rejuvenecer su cuerpo al de un bebé recién nacido.
Con todo el dolor del mundo, Messo y la chica de la nieve se llevaron a Rousseau lejos, cerca de una humilde familia, compuesta por madre, abuelo y una pequeña niña que rápidamente lo escuchó llorar y se lo llevaron; Messo, escondido entre unos árboles, al ver los rostros de la humilde familia se sintió aliviado, luego se fue con la joven que lo acompañó, a tratar de solucionar los problemas de su propio hogar, después de unos años, la guerra terminó, pero Messo sabía que ya no podía recuperar a Rousseau, sabía que estaba en buenas manos y que si intentaba regresarlo a su antiguo hogar, no lo reconocería y que no iría con él, todos los recuerdos de su antigua vida se habían esfumado, se quedaron, en el viento...
Juan Eduardo Avendaño Vega (2º-A)
jueves, 12 de febrero de 2009
El amor fiel y el amor de la vida.
El amor en tiempos del cólera
(Gabriel García Márquez)
El amor se muestra con pocos personajes que lo irán descubriendo a través de las etapas de su vida y que confundirán los efectos del enamoramiento con los de la enfermedad del cólera. El amor se vuelve trascendente, ya que los personajes plantean una fidelidad muy a su manera y tratan de demostrar su lealtad aunque estén enamorados de otras personas a la vez.
¿Es realmente fiel el amor? Creer que amas a la persona con quien vives toda la vida o esperar a que llegue tu verdadero amor aunque ya vivas con alguien, es en general, el tratamiento que tiene esta historia.
:YYY:
(fragmento)
Sabía que iba a casarse en una boda de estruendo, y el ser que más la amaba y había de amarla hasta siempre no tendría ni siquiera el derecho de morirse por ella. Los celos, hasta entonces ahogados de llanto, se hicieron dueños de su alma. Rogaba a Dios que la centella de la justicia divina fulminara a Fermina Daza cuando se dispusiera a jurar amor y obediencia a un hombre que sólo la quería para esposa como un adorno social, y se extasiaba en la visión de la novia, suya o de nadie, tendida bocarriba sobre las losas de la catedral con los azahares nevados por el rocío de la muerte, y el torrente de espuma del velo sobre los mármoles funerarios de catorce obispos sepultados frente al altar mayor. Sin embargo, una vez consumada la venganza, se arrepentía de su propia maldad, y entonces veía a Fermina Daza levantándose con el aliento intacto, ajena pero viva, porque no le era posible imaginarse el mundo sin ella. No volvió a dormir, y si a veces se sentaba a picar cualquier cosa era por la ilusión de que Fermina Daza estuviera en la mesa, o al contrario, para negarle el homenaje de ayunar por ella.
martes, 10 de febrero de 2009

VI.-Un amor más allá de la muerte.
Cumbres Borrascosas
( Emily Bronte )
(fragmento)
—¡Oh, Caty! ¡Oh, vida mía! ¿Cómo podré soportarlo?
Éstas fueron sus primeras palabras, pronunciadas en un tono que ni siquiera pretendía ocultar su desesperación. Después la miró tan ardientemente, que me pareció que la intensidad de su mirada haría saltársele las lágrimas, pero sus ojos tenían la quemazón de la angustia y permanecían secos.
— ¿Pues qué? —dijo Catalina, cayendo de nuevo en un sillón y devolviéndole, de pronto, un gesto ensombrecido: su humor giraba como una veleta al viento de sus cambiantes caprichos. — ¡Edgar y tú me habéis destrozado el corazón, Heathcliff! Y los dos venís ahora a lamentaros junto a mí, como si fueseis vosotros los dignos de lástima. No os compadeceré, no. Me habéis matado..., creo que lo habéis conseguido. ¡Qué fuerte estás! ¿Cuántos años piensas vivir después de que yo me haya ido?
Éstas fueron sus primeras palabras, pronunciadas en un tono que ni siquiera pretendía ocultar su desesperación. Después la miró tan ardientemente, que me pareció que la intensidad de su mirada haría saltársele las lágrimas, pero sus ojos tenían la quemazón de la angustia y permanecían secos.
— ¿Pues qué? —dijo Catalina, cayendo de nuevo en un sillón y devolviéndole, de pronto, un gesto ensombrecido: su humor giraba como una veleta al viento de sus cambiantes caprichos. — ¡Edgar y tú me habéis destrozado el corazón, Heathcliff! Y los dos venís ahora a lamentaros junto a mí, como si fueseis vosotros los dignos de lástima. No os compadeceré, no. Me habéis matado..., creo que lo habéis conseguido. ¡Qué fuerte estás! ¿Cuántos años piensas vivir después de que yo me haya ido?
Heathcliffse había arrodillado para abrazarla. Pretendió levantarse, pero ella le asió del pelo y le retuvo como estaba.
—Quisiera poder tenerte así cogido —prosiguió con amargura— hasta morir los dos. ¡No me importaría lo que sufrieses! Tus sufrimientos me son indiferentes. ¿Por qué no habrías de sufrir? ¡Yo sí que sufro, yo! ¿Te olvidarás de mí? ¿Serás dichoso estando yo bajo la tierra? Dirás de aquí a veinte años: "Esta es la tumba de Catalina Earnshaw. La amé hace mucho y fui muy desgraciado cuando la perdí. Pero ya pasó. Luego he amado a otras muchas. Ahora quiero más a mis hijos que lo que la quise a ella, y cuando muera no me alegrará ir donde ella. Me apenará dejar a mis hijos." ¿Será eso lo que digas, Heathcliff?
— ¡No me atormentes, que voy a enloquecer como tú —gritó HeathclifF, logrando libertar su cabeza, y rechinando los dientes.
—Quisiera poder tenerte así cogido —prosiguió con amargura— hasta morir los dos. ¡No me importaría lo que sufrieses! Tus sufrimientos me son indiferentes. ¿Por qué no habrías de sufrir? ¡Yo sí que sufro, yo! ¿Te olvidarás de mí? ¿Serás dichoso estando yo bajo la tierra? Dirás de aquí a veinte años: "Esta es la tumba de Catalina Earnshaw. La amé hace mucho y fui muy desgraciado cuando la perdí. Pero ya pasó. Luego he amado a otras muchas. Ahora quiero más a mis hijos que lo que la quise a ella, y cuando muera no me alegrará ir donde ella. Me apenará dejar a mis hijos." ¿Será eso lo que digas, Heathcliff?
— ¡No me atormentes, que voy a enloquecer como tú —gritó HeathclifF, logrando libertar su cabeza, y rechinando los dientes.
Ofrecían ambos, para un tranquilo espectador, un cuadro chocante y terrible. Catalina tenía verdaderamente por qué creer que el cielo sería para ella un destierro, si con sus mortales despojos no perdía también su contextura moral. Su blanco rostro reflejaba un furioso rencor, sus labios estaban exangües y sus ojos centelleaban. Sus dedos, crispados, apretaban algunos mechones del pelo que habían agarrado. En cuanto a su amigo, se había valido de una mano para levantarse, y con la otra le habían cogido del brazo; pero la blandura de que era capaz guardaba tan poca proporción con lo que el estado de Catalina exigía, que cuando la soltó pude apreciar cuatro señales azulencas bien marcadas en la palidez de su piel.
— ¿Acaso tienes el demonio en tu cuerpo —prosiguió ferozmente— para hablarme de esa manera estando a la muerte? ¿Te imaginas que todas esas palabras van a grabárseme con letras de fuego en la memoria para atormentarme eternamente cuando me hayas abandonado? ¡Sabes que mientes al decir que te he matado, y sabes Catalina, que me olvidaría de mi propia vida antes que olvidarte! ¿No bastará a tu diabólico egoísmo con que yo me retuerza en torturas de infierno cuando tú estés descansando en paz?
—No descansaré en paz —dijo Catalina, experimentando de nuevo la sensación de la debilidad física por los latidos violentos e irregulares de su corazón, que se veía y oía agitarse bajo la influencia de su excitación extrema.
—No descansaré en paz —dijo Catalina, experimentando de nuevo la sensación de la debilidad física por los latidos violentos e irregulares de su corazón, que se veía y oía agitarse bajo la influencia de su excitación extrema.
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